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os que existen sobre la tierra. El amor que me tiene y que corresponde al mío, ¿no me da derecho a abrir, como pueda, las puertas de su casa y sacarla de allí, empleando la ley hasta donde la ley alcance, y usando la fuerza desde el punto en que la ley me desampare? Creo [25] que la rigurosísima escrupulosidad moral de usted no dará una respuesta afirmativa a esta proposición; pero yo he dejado de ser aquel carácter metódico y puro, conformado en su conciencia con la exactitud de un tratado. Yo no soy aquel a quien una educación casi perfecta dió pasmosa [30] en sus sentimientos; ahora soy un hombre como irregularidadotro cualquiera; de un solo paso he entrado en el terreno común de lo injusto y de lo malo. Prepárese usted a oír cualquier barbaridad, que será obra mía. Yo cuidaré de notificar a usted las que vaya cometiendo.
"Pero ni la confesión de mis culpas me quitará la 206 responsabilidad de los sucesos graves que han ocurrido y ocurrirán; ni ésta, por mucho que argumente, recaerá toda entera sobre su hermana de usted. La responsabilidad de doña [5] Perfecta es inmensa, seguramente. ¿Cuál será la extensión de la mía? ¡Ah, querido padre! No crea usted nada de lo que oiga respecto a mí, y aténgase tan sólo a lo que yo le revele. Si le dicen que he cometido una villanía deliberada, responda que es mentira. Difícil, muy difícil me es juzgarme [10] a mí mismo en el estado de turbación en que me hallo; pero me atrevo a asegurar que no he producido deliberadamente el escándalo. Bien sabe usted a dónde puede llegar la pasión favorecida en su horrible crecimiento invasor por las circunstancias."
[15] "Lo que más amarga mi vida es haber empleado la ficción, el engaño y bajos disimulos. ¡Yo que era la verd